ectura Fácil y DUA 3.0: accesibilidad aplicada al aula con apoyo de la IA
Artículo sobre Lectura Fácil y DUA 3.0 aplicado al aula, con ejemplos claros de accesibilidad cognitiva y uso de inteligencia artificial para adaptar textos a distintos niveles de lectura. Enfoque práctico para docentes de Primaria.
Marga Gutiérrez
1/5/20263 min leer


En el marco del DUA 3.0 (Diseño Universal para el Aprendizaje), la accesibilidad no es una medida compensatoria ni un recurso puntual para determinados alumnos. Es un criterio de diseño que debe estar presente desde el inicio en cualquier material educativo.
La Lectura Fácil (LF) se alinea de forma directa con el principio de proporcionar múltiples formas de representación, ya que reduce las barreras de comprensión lectora y permite que el alumnado acceda a los contenidos con mayor autonomía, independientemente de su nivel lingüístico, cognitivo o del momento evolutivo en el que se encuentre.
Las 8 reglas técnicas de la Lectura Fácil
Para que un texto sea cognitivamente accesible, no basta con “simplificar”. Es necesario aplicar criterios técnicos claros y sistemáticos:
Líneas cortas
No superar los 60 caracteres por línea. Si la frase continúa, se divide por unidades de sentido. No se cortan palabras con guiones.Justificación a la izquierda
El texto debe ir alineado a la izquierda. El margen derecho irregular facilita el seguimiento visual.Tipografía clara
Uso de fuentes Sans Serif (Arial, Verdana u otras equivalentes). Tamaño mínimo recomendado: 12–14 puntos.Vocabulario directo
Sustituir tecnicismos o palabras abstractas por términos de uso común siempre que el contenido lo permita.Estructura gramatical simple
Priorizar el orden Sujeto + Verbo + Complemento. Evitar subordinadas y construcciones pasivas.Tiempos verbales constantes
Uso preferente del presente de indicativo o del pretérito perfecto simple. Evitar tiempos compuestos complejos y el subjuntivo.Una idea por frase
Cada frase transmite un solo mensaje. El punto y aparte se utiliza para separar conceptos.Apoyo visual
El texto debe ir acompañado de imágenes o pictogramas que refuercen la idea principal.
Ejemplo práctico: de la barrera a la accesibilidad
Texto original (barrera de aprendizaje)
El joven protagonista, envuelto en una densa bruma de incertidumbre, se aventuró por el sendero pedregoso que conducía a la cima. A medida que ascendía, las ráfagas de viento gélido fustigaban su rostro, pero su determinación por alcanzar el santuario ancestral permanecía inalterable pese a la fatiga que atenazaba sus músculos.
Adaptación a Lectura Fácil (accesibilidad DUA)
El viaje de Hugo a la montaña
Hugo es un chico valiente.
Hugo camina por un sendero de piedras.
Hugo sube a lo alto de la montaña.
Hace frío y hace viento.
Hugo está cansado.
Hugo quiere llegar al templo viejo.
Hugo sigue caminando.
El contenido se mantiene, pero cambia la forma de acceso, que es precisamente el objetivo del DUA.
Herramientas de IA para aplicar Lectura Fácil en el aula
La inteligencia artificial permite aplicar estos principios de forma rápida y sistemática, sin aumentar la carga de trabajo docente.
Diffit
Permite adaptar textos o URLs a distintos niveles de lectura, generar vocabulario clave y actividades de comprensión ajustadas.Brisk Teaching
Detecta el nivel de lectura de textos web o documentos y los reescribe de forma inmediata manteniendo el contenido esencial.Gemini / ChatGPT
Útiles para reescritura controlada. Prompt recomendado:
“Transforma este texto a Lectura Fácil siguiendo criterios de accesibilidad cognitiva: frases cortas, estructura sujeto-verbo-complemento y verbos en presente.”Goblin.tools (Formalizer)
Especialmente eficaz para convertir instrucciones complejas en listas claras y ejecutables.StoryWizard.ai
Permite generar cuentos adaptados a distintos niveles lingüísticos, incluyendo imágenes de apoyo.
Conclusión
La Lectura Fácil no rebaja el nivel educativo ni empobrece el currículo. Elimina barreras de acceso.
La IA, bien utilizada, facilita que este enfoque sea viable en el día a día del aula.
Aplicar Lectura Fácil desde el DUA 3.0 significa diseñar materiales que no dependan de adaptaciones posteriores, sino que funcionen desde el inicio para un alumnado diverso. Ese es el cambio de enfoque que marca la diferencia.
